jueves, 15 de enero de 2009

Siguiendo los pasos de mis compañeros...(por Silvia Jerez)

En el mismo hotel en el que hace unos días se alojaron Miguel, Jesús y Julia, estoy pasando unos días en la ciudad "del fin del mundo" (Ushuaia). Mi experiencia antártica comenzara al fin el próximo viernes, si el tiempo lo permite, cuando está previsto que el Buque Las Palmas inicie un nuevo viaje hacia la Península Antártica. Como ya conto Miguel hace unos días, la travesía en barco dura unos 2 o 3 días, y será movidita... (recordemos el paso por el Cabo de Hornos y el Paso de Drake).



Mi destino final es la Isla del Rey Jorge (más conocida en Argentina como Isla 25 de mayo), en concreto, la Base Argentina Jubany, en donde desarrollare mis trabajos de muestreo, y colaborare con trabajos desarrollados por compañeros argentinos... ya os iré contando todo esto con más detalle.
Ushuaia es una ciudad peculiar, muy turística, y con gentes muy agradables. Impresiona su bahía, las montañas que la rodean, y las continuas alusiones a su latitud. El aterrizaje en su aeropuerto es un claro indicio de que este viaje es toda una aventura, que sin duda merece la pena.
Hoy es una ciudad moderna, pero tal y como nos conto un amable taxista, los primeros habitantes de Ushuaia, después de los militares, fueron los presos más peligrosos del país, ya que aquí se situó la cárcel argentina de máxima seguridad. Está claro, de aquí era difícil escapar...

Fotos: Silvia Jerez, Miguel Motas y Google Earth.

miércoles, 14 de enero de 2009

Impresiones de un novato antártico... (por Miguel Motas)

Es mi primera semana en la Base Gabriel de Castilla y mi primera semana antártica, ¿cómo describirlo en poco más de unos párrafos cuando todavía no he sido capaz de asimilarlo? voy a intentarlo con las limitaciones que alguien "de Ciencias" puede tener en estas lides.

Todo es especial y único aquí, el paisaje, el clima, las relaciones humanas, el ciclo luz/oscuridad, etc. Lo primero que uno debe de aprender aquí es a tener paciencia, todo lo planificado es susceptible de fracasar, uno no tiene dominio de su tiempo incluso a veces de su cuerpo (el frío puede entumecerte tanto las manos que no puedes trabajar con precisión), en apenas 40 minutos puedes presenciar las cuatro estaciones del año lo cual implica que cualquier labor realizada a la intemperie puede ser ardua.

Una vez superada esa primera fase de aceptar que “esto es la Antártida” viene la etapa buena, empiezas a interiorizar la grandeza de lo que te rodea, percibes la fuerza implacable de la naturaleza, la impetuosidad en todas sus expresiones: el mar, el viento, el frío, la dura competencia entre pingüinos, skúas, focas leopardos, etc., competencia tanto interespecífica como intraespecífica. La soledad, el silencio, las grandes dimensiones de todo lo que ves, unido a la ausencia total de contacto con el exterior (por motivos técnicos no podemos recibir correos electrónicos)... todo ello facilita una interiorización que permite vislumbrar en cada cual facetas desconocidas, toda sensación está a flor de piel, no te cuesta expresar tus sentimientos, centras la atención en las cosas verdaderamente importantes, tienes la sensación de empezar a conocerte a ti mismo.

Curiosamente hay una honrosa excepción a esa competencia intraespecífica a la que te abocan las dificultades… nosotros. Todas estas dificultades exacerban un sentimiento de compañerismo y respeto sin igual en otros escenarios cotidianos de nuestras vidas. Ya ha sido inmejorablemente descrita la inestimable labor del ejército en esta misión científica, todo ello gracias a unas PERSONAS con mayúsculas en todas sus vertientes, trabajadores incansables, solícitos a todo requerimiento, amables, educados, simpáticos, divertidos, responsables…..son el alma de la Base. Si bien es de justicia destacar que toda esta orquesta está milimétricamente sincronizada por el Jefe de Base (Fernando), el cual con una mezcla armónica de rigurosidad y simpatía es capaz de que hagas hasta lo que no quieres hacer.
Entre el personal científico hay una comprensión y apoyo continuo, todos tenemos una curiosidad insaciable por saber qué es lo que hace tu colega con esos aparatos tan raros… Es divertidísimo aprender de geodesia, vulcanismo, chismografía, cartografía, etc. Si bien es cierto que es un poco vergonzante que uno tenga que venir al Polo Sur a 13.000 km de su tierra, para tener buenas relaciones y sinceras con cualquier colega con el que entabla una conversación.
En fin, uno va adquiriendo conciencia con el paso de los días, que esta experiencia va a cambiar su vida, tanto desde el ámbito personal como desde el punto de vista científico.

“Estos días se quedan con uno para siempre, son inolvidables y no se encuentran en ningún otro sitio más que en los polos”
Edward Wilson


Actualizado por J.C.Gómez.
Información publicada por Miguel Motas en el Blog de la Base Gabriel de Castilla.

Fotos: Miguel Motas y www.ejercito.mde.es/mexterior/webantartida/

Un martes 13 en la Antártida..

Crónica 13-01-2009
Es bien sabido que martes y trece nada bueno se puede esperar, pero en la Antártida ni siquiera con ese refrán se puede estropear un día.

La jornada de hoy ha sido muy variada, para la comunidad científica todo ha discurrido como cualquier otra salvo para dos proyectos. Hoy PINGUCLIM se ha quedado sin su excursión diaria a Punta Descubierta, lo que dicho sea de paso ha servido para regocijo de los pingüinos que allí tienen su colonia; el trabajo de gabinete si bien no es tan demandante en lo físico también impone su exigencia y dedicación. La otra excepción la ha tenido Antonio que ha abandonado parte de sus trabajos de investigación por la no menos importante tarea de “María”, en la que hoy se estrenaba.



Los trabajos de la base siguen estando centrados en el nuevo módulo dormitorio que ayer ya quedó cerrado en su cubierta y del que hoy se han finalizado las ventanas y la salida de emergencia.

Además de los trabajos científicos con sus respectivos apoyos por parte de la dotación y los trabajos de campamento para ir mejorando cada día las capacidades de la base, ayer se comenzó un ciclo de reconocimientos cuya finalidad es conocer en detalle las posibilidades de evacuación del personal de la base en caso de emergencia volcánica. Sin alarmarse pero no debemos olvidar que Decepción sigue siendo un volcán activo.

Si le quitáramos el carácter sombrío del su verdadero motivo, estos reconocimientos permiten ver partes de la Isla que de por sí no se visitan, ya que están alejadas de los lugares de realización de los trabajos de los proyectos científicos, por tanto son una ocasión única para disfrutar de paisajes que posiblemente muy pocos habrán tenido el placer de contemplar.

Información del Blog de la Base Gabriel de Castilla.
Fotos: www.ejercito.mde.es/mexterior/webantartida/ y Javier Sánchez Banacloy

Por fin un día de Laboratorio...

Laboratorio, hoy ha sido un día de laboratorio...felizmente Pedro nos ha arreglado la centrífuga (era un fusible) y hemos podido trabajar a buen ritmo, hemos extraído el ADN a 36 muestras.

Teníamos pensado una visita a los argentinos para saldar los retos pendientes del ping-pong, pero el día por la tarde se ha puesto peligroso (lluvia-nieve-viento) con lo cual se aplaza.
Mañana Jesús tiene María (es un día por el que todos los miembros de la base tienen que pasar, en el que se limpia todo, se lava cada uno su ropa, se ayuda en cocina, se pone y quita la mesa, se friega, etc.) con lo que subimos Julia y yo solos a la pingüinera, menos mal que son pocos nidos, pero a ver como se me da lo de sacar sangre y demás..

Fotos: Miguel Motas.

martes, 13 de enero de 2009

Conociendo el permafrost...

Volvemos al trabajo de campo, el día ha estado bien, pero según indicación del médico de la base (Doc), debo afrontarlo con ayuno por delante debido a unas alteraciones gastrointestinales.
Como terminamos con tiempo hacemos una visita a las pingüineras cercanas y descubrimos un paisaje precioso, hay lagos alrededor de los cuales se arremolinan los animales, se despeja el día y llegamos a ver el Continente Antártico.

Al ir andando de repente el suelo se abre bajo mis pies y me hundo de golpe hasta la cintura, ¡vaya susto!, resulta que debajo del piroclasto está el permafrost que es hielo, a veces hace como cuevas subterráneas al derretirse parte de ese hielo, lo demás lo ha hecho la gravedad…

Fotos: Miguel Motas.

lunes, 12 de enero de 2009

El primer domingo antártico...

Crónica 11-01-09
Mi primer domingo antártico, nos levantamos una horita más tarde ya que ayer estuvimos de charla en esta breve oscuridad antártica, degustando algún ¡refresco! con hielo de glaciar aderezado con algo de piroclasto.
Hoy por suerte podemos descansar de pingüinera, menos mal ya que el pronóstico vaticina vientos de hasta 70 km/h. No podemos dilatarlo más, tenemos que poner a punto la técnica de extracción de ADN en los patógenos que les “robamos” a los pingüinos, por suerte nos ha ido genial, hemos hecho un simulacro con muestras nuestras en el pequeño laboratorio que hemos improvisado.
Hemos tenido por la mañana la visita de un Clipper (realmente un bergantín goleta precioso llamado Europa), donde unos representantes del Consejo Real de las Ordenes Militares de Calatrava, Montesa, Santiago y Alcántara, nos han traído de parte del Rey Juan Carlos, una bandera y un mensaje muy emotivo, ha sido un acto militar donde el personal científico hemos participado como espectadores privilegiados.
Por la tarde, ya hemos trabajado con muestras reales de pingüinos, el resultado es esperanzador, hemos hecho 10 de una vez, pero terminando se nos ha roto la centrífuga. Esperemos que Pedro (militar jocoso que me ha puesto de mote Javier Bardem) nos la pueda arreglar mañana, sino la única opción es utilizar otra centrífuga que por su escasa potencia nos obligaría a duplicar los tiempos... así es la Antártida.

Para terminar el día, el Jefe de Base (Fernando), me pide que escriba para el blog de la Base… parece que les ha gustado.

Fotos: Miguel Motas y www.ejercito.mde.es/mexterior/webantartida/.

domingo, 11 de enero de 2009

Vaya infierno de día... menos mal que...

Crónica 09-01-2009
¡¡¡¡Un infierno!!!!.......esa es la definición del día de hoy. Teníamos planificado mucho trabajo, llegamos pronto a la Pingüinera después de la hora de caminata y el panorama es desolador, viento, frío y niebla...

Al principio es llevadero, pero según pasan las horas el frío es insoportable, calculamos que la sensación térmica es -4ºC, no parece mucho pero estando estático con el viento azotando y trabajando en labores que requieren cierta pericia manual... buff!!.

Me llego a asustar, no podemos trabajar con los guantes, con lo que hay que quitárselos para sacar sangre, hacer frotis, anotar datos... Llega un momento en que pierdo la sensibilidad en los dedos y la fuerza, intento sostener un porta y se me cae, los movimientos son muy lentos, incluso me cuesta pensar, me tienen que decir 4 veces el número del nido en el que capturar los animales porque se me olvida en segundos, me dicen que es normal... pero es una sensación en la que dejas de tener control sobre tu cuerpo, no es nada agradable.


Después de estar hasta las 18:30 trabajando y habiendo comido un caldito que llevamos en un termo y dos lonchas de embutido que con cariño nos ha preparado Ana (la cocinera), nos toca etiquetar todo.

Por fin llega la ducha, el olor a pingüino dicen que es desagradable y persistente como a amoniaco (por mi trabajo en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre estoy acostumbrado a cosas perores y no me molesta)... más problemas, me ducho con agua casi fría, han cambiado los calentadores y no ha dado tiempo a que se caliente el agua... ¡¡Vaya día!! Soñaba con esa ducha… Menos mal que al final se soluciona... y además la Base vecina y hermana Argentina, nos ha invitado a cenar a su base, que coincide con la visita de un Coronel a nuestra Base, entre los 12 elegidos para ir a la cena estamos Julia y yo, Jesús se queda pues ya la conoce de otros años.

La acogida es increíblemente hospitalaria, se deshacen en atenciones, nos dan de aperitivos Gancia y Fernet (bebidas típicas argentinas), la cena es todo un lujo de guisado de carne y entrantes exquisitos. Nos enseñan la base, es muy antigua (1948), en un libro veo todos las memorias y anotaciones desde esa fecha de los expedicionarios, esto es un museo… es todo de madera y lo están acondicionando con nuevas medidas de seguridad, tiene una mesa de ping-pong y se pospone un duelo (habrá que dejar alta la imagen de España). Son gente majísima, tras la cena brindis, regalos entre las bases y actuaciones folclóricas con guitarra y acordeón de por medio... De repente uno de los militares sale vestido de gaucho y con Julia hacen bailes típicos (Chacarera y Escondido), todo un espectáculo… Nos vamos a nuestra base que mañana…


Fotos: Miguel Motas y Javier Sánchez Banacloy (Foto Base Argentina).

viernes, 9 de enero de 2009

Sinergia entre entre los militares y el personal investigador...

Crónica 08-01-2009
Hoy es un día de descanso, después del esfuerzo físico de ayer no tenemos (según la planificación de los experimentos) que ir a la pingüinera. Ello redunda en una mayor convivencia en la base, conocemos mejor a los militares que nos proporcionan toda la ayuda logística de la base, así como las labores del resto de investigadores en disciplinas tan dispares como atractivas.

Es curiosa la relación de cordialidad que se establece entre los militares y el personal investigador, marcada por una curiosidad mutua por las respectivas actividades, el ambiente es totalmente distendido.


Por la mañana hemos ordenado y limpiado el Iglú, es la zona donde tenemos todo el material fungible e inventariable del proyecto y nos ha servido para familiarizarnos con todos los recursos permitiéndonos así mejorar el proceso de toma de muestras.

Después de comer nos dan una charla de conceptos y seguridad en navegación en zodiacs, así como el uso de los trajes Viking de supervivencia en aguas polares, la seguridad aquí es primordial (nadie puede ir solo, siempre se sale con walkis, estamos localizados por GPS por un teléfono vía satélite, etc.).

Malas noticias, desde ayer no recibimos correos electrónicos, se han movido los satélites y hay un problema en la reasignación de IP, no recibiremos nada hasta nuevo aviso (ahora sí que estamos totalmente aislados de la civilización).

Por la tarde nos han habilitado en el módulo científico un espacio en el laboratorio, en el cual nos han instalado una cabina de flujo laminar y una centrífuga, para poder así realizar la extracción del ADN de los patógenos recogidos de las cloacas de los animales. La técnica nunca la hemos realizado, tenemos un poco de miedo pues las condiciones y los recursos nos limitan la capacidad de reacción ante cualquier imprevisto, acrecentado por el hecho de que tenemos por delante unas 300 muestras por procesar...

El día por la mañana ha sido casi soleado, todo un lujo en esta zona (en dos meses han tenido un par de días), por la tarde se levanta viento, frío, nieva y llueve. Cada vez nos conocemos mejor y el ambiente es buenísimo, la veterinaria militar es de la Facultad de Zaragoza y conocemos gente común, ¡el mundo es un pañuelo, incluso en los polos!.

Fotos: Miguel Motas y www.ejercito.mde.es/mexterior/webantartida/

jueves, 8 de enero de 2009

El primer día solos en la pingüinera...

Crónica 07-01-2009
Hoy es un día clave, vamos a la pingüinera Julia, Jesús y yo solos por primera vez y con muchísimo trabajo por delante. Salimos más temprano y nos sorprende una nevada en pleno trayecto, al llegar a la pingüinera sigue nevando y con niebla, el paisaje es desolador, toda esa agua embarra la zona y nos dificulta el trabajo al mojar el cuaderno de campo, los frotis, etc. La parte positiva es que no hace viento y no mucho frío.

Trabajamos sin tregua hasta las 16:30 (8 horitas) terminando todo, como premio tenemos un caldito y algo de embutido... ¡sale el sol! Hemos pesado, medido picos y aletas en los pollos, tomado muestras de cloaca con hisopos, extraído sangre a los padres, rotulado estacas, revisado los nidos contando los pollos, frotis, etc.

El manejo de los animales se me da cada vez mejor, aunque ya tengo alguna herida en las manos a pesar de los guantes, me agreden con todo un arsenal de picotazos y aletazos con inimaginable fuerza para un animal de ese tamaño. Me sorprende que después de esa ardua defensa cuando prendemos al pollo, se olviden de él, ni nos siguen ni aparentan echarlo en falta. A su vez en cuanto un pollo se mueve de su nido, el resto de adultos lo rechazan a picotazos sin piedad alguna, exactamente igual ocurre cuando un adulto intenta desplazarse en la colonia. Además, cuando nos llevamos un adulto para las mediciones y extracciones, los de nidos cercanos les roban las piedras de su nido. En fin, la naturaleza sobrevive a sí misma.


Se me olvidó citar que el día de reyes, el Comandante de Las Palmas nos regaló camiseta y gorra del Buque, y el Comandante Jefe de la Base una herramienta multiusos del ejército muy práctica. En fin, que el ambiente intenta ser navideño en la medida de lo posible.
Foto de un skúa en su nido
"En la Antártida se vive tan cerca de la naturaleza, que se reconoce una fuerza gigantesca que está forjando el mundo de forma visible ante tus ojos"
Cherry-Garrard.

Fotos: Miguel Motas.

En las pingüineras... con Andrés Barbosa

7-1-2009
Diana a las 8:00, he dormido bien pero como oscurece a las 24 y a la 1:30 amanece, me ha entrado luz por la cortina y me ha despertado periódicamente (¡se solucionara!). Después de equiparnos con tres capas (térmica, polar y externa), gafas protección 4 a ultravioleta (aquí el agujero de ozono es patente), gafas de ventisca, doble guante y todo el material de campo, partimos a nuestra caminata diaria de una hora pero con dificultad, subimos un collado de 100 metros de altura pero con pendientes de 45º, lo que pisamos es piroclasto (polvo volcánico tipo ceniza) y resbala, periódicamente encontramos nieve virgen de la nevada nocturna, rocas de todos los tamaños etc. el viento no falla a su cita y puntualmente nos deja una sensación térmica de 1ºC, es de 40 km/h (llevamos un anemómetro-barómetro-termómetro… hay que vigilar las ventiscas, en minutos puede cambiar el clima).

Tras la consiguiente bajada y ver a lo lejos una ballena (Julia tiene un sentido especial para localizarlas), se despliega ante nosotros un espectáculo indescriptible, 20.000 parejas de pingüinos barbijo agrupados en varias pingüineras, pescando en el agua como auténticos misiles, incubando los huevos, protegiendo a los polluelos de las inclemencias, traspasando el alimento a la boca del polluelo, etc. Los skúas (págalos) son congéneres de las gaviotas y son carroñeros depredadores que en este ecosistema ocupan el nicho equivalente a una rapaz, es decir ataca a los pingüinos débiles, asilados, huevos y crías; se les percibe continuamente acechando.

Progresivamente explicaré con brevedad el objetivo de los experimentos, pero el contacto con estos animales es increíble. Son graciosos, curiosos, confiados, me corresponde atraparlos y sujetarlos mientras Andrés nos pasa el testigo de los experimentos y nos familiariza con los nidos y las señales de identificación (ya que él se va en dos días), Jesús se encarga de sacar sangre, medir pico y pesar, mientras Julia registra todos los datos e identifica de nuevo los nidos. No hay tregua pero todo ha ido bien, como premio sale 5 minutos el sol, y de verdad aprecio los colores de este ecosistema, no lo puedo describir, espero que las fotos hagan justicia.

Al irnos vemos (gracias a Julia otra vez) otra ballena por su sifón. La vuelta es agradable al descender deslizándonos por la gran pendiente gracias al piroclasto... divertidísimo!!. Pasamos por la base Argentina y llegamos a casa a las 16:00 para comer... (el resto de días ¡comeremos! trabajando en la pingüinera).

Por la tarde tenemos seminario explicativo de un grupo de investigación que trabaja en compuestos químicos de invertebrados marinos y su poder tóxico, repelente, antitumoral, etc, Después los despedimos pues se van en el Buque Las Palmas, ha terminado su estancia, la despedida es muy sentida: regalos, abrazos, llantos, muchas emociones...los nuevos estamos como espectadores, despedimos a Paco y Ana que junto con Andrés son los que relevamos. Esta despedida me adelanta que al irnos lo vamos a pasar mal, tanta gente en tan poco espacio, conviviendo día y noche 2 meses, unido a unas condiciones tan duras y tan aisladas, crea vínculos muy especiales...

"Blanco deslumbrante, luminoso azul, negro azabache; a la luz del sol, la tierra parece un cuento de hadas. Una cumbre tras otra, un picacho tras otro, agrietada, agreste como ninguna otra región de nuestro planeta, permanece invisible, invisible e intacta."
Roal Amundsen.

Fotos: Miguel Motas.

Crónica del viaje - Por fin el desembarco (por Miguel Motas)

06-01-2009

Seguimos enfrente de Livingston, han desembarcado parte de nuestros compañeros a las 5 de la madrugada, preparamos todo nuestro equipaje para nuestro desembarco, levamos anclas y otra vez el mar bravío!! ...ilusamente pensé que ya en la Antártida esto mejoraría, pero es como que intuye que le vamos a dejar en breve y nos despide a su manera. Tras una travesía de 3 horas avistamos Isla Decepción ¡!POR FIN!!. Entramos por los Fuelles de Neptuno, una entrada estrecha con grandes paredes verticales de roca volcánica oscura en insultante contraste con la nieve depositada en la cima… es increíblemente grandioso!.

El resto.. un amplio cráter y en medio una laguna de agua salada de proporciones enormes, se ven restos de una antigua factoría ballenera de 1911 noruega, al lado restos de una base inglesa que en una erupción en 1967 (hace un instante geológicamente hablando) quedó destruida junto con la base chilena a varios kilómetros más al sur y finalmente… nuestro destino con los colores nacionales: la Base Gabriel de Castilla.


Desembarcamos en zodiacs con unos trajes especiales de seguridad llamados Viking, permiten incluso bañarse sin que entre nada de agua y manteniendo la temperatura corporal una media hora. Es obligatorio su uso pero no hace falta que me convenzan, estamos bajo cero y con el fuerte viento Dios sabe la sensación térmica, no me quiero imaginar cómo está el agua.


En la Base sale Andrés a recibirnos, un fuerte abrazo sella el reencuentro, empiezo a comprender que en estas condiciones un colega pasa a ser amigo e incluso tu familia. Estamos cansados, nos toca dormir en el módulo de vida (un lujo porque la Base está superpoblada en esta segunda fase), buena cena y gente muy amable y acogedora (chistes. guitarra, bromas, etc.)

Fotos: Miguel Motas.