¡¡¡¡Un infierno!!!!.......esa es la definición del día de hoy. Teníamos planificado mucho trabajo, llegamos pronto a la Pingüinera después de la hora de caminata y el panorama es desolador, viento, frío y niebla...

Al principio es llevadero, pero según pasan las horas el frío es insoportable, calculamos que la sensación térmica es -4ºC, no parece mucho pero estando estático con el viento azotando y trabajando en labores que requieren cierta pericia manual... buff!!.

Me llego a asustar, no podemos trabajar con los guantes, con lo que hay que quitárselos para sacar sangre, hacer frotis, anotar datos... Llega un momento en que pierdo la sensibilidad en los dedos y la fuerza, intento sostener un porta y se me cae, los movimientos son muy lentos, incluso me cuesta pensar, me tienen que decir 4 veces el número del nido en el que capturar los animales porque se me olvida en segundos, me dicen que es normal... pero es una sensación en la que dejas de tener control sobre tu cuerpo, no es nada agradable.

Después de estar hasta las 18:30 trabajando y habiendo comido un caldito que llevamos en un termo y dos lonchas de embutido que con cariño nos ha preparado Ana (la cocinera), nos toca etiquetar todo.
Por fin llega la ducha, el olor a pingüino dicen que es desagradable y persistente como a amoniaco (por mi trabajo en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre estoy acostumbrado a cosas perores y no me molesta)... más problemas, me ducho con agua casi fría, han cambiado los calentadores y no ha dado tiempo a que se caliente el agua... ¡¡Vaya día!! Soñaba con esa ducha… Menos mal que al final se soluciona... y además la Base vecina y hermana Argentina, nos ha invitado a cenar a su base, que coincide con la visita de un Coronel a nuestra Base, entre los 12 elegidos para ir a la cena estamos Julia y yo, Jesús se queda pues ya la conoce de otros años.

La acogida es increíblemente hospitalaria, se deshacen en atenciones, nos dan de aperitivos Gancia y Fernet (bebidas típicas argentinas), la cena es todo un lujo de guisado de carne y entrantes exquisitos. Nos enseñan la base, es muy antigua (1948), en un libro veo todos las memorias y anotaciones desde esa fecha de los expedicionarios, esto es un museo… es todo de madera y lo están acondicionando con nuevas medidas de seguridad, tiene una mesa de ping-pong y se pospone un duelo (habrá que dejar alta la imagen de España). Son gente majísima, tras la cena brindis, regalos entre las bases y actuaciones folclóricas con guitarra y acordeón de por medio... De repente uno de los militares sale vestido de gaucho y con Julia hacen bailes típicos (Chacarera y Escondido), todo un espectáculo… Nos vamos a nuestra base que mañana…
