Volvemos al trabajo de campo, el día ha estado bien, pero según indicación del médico de la base (Doc), debo afrontarlo con ayuno por delante debido a unas alteraciones gastrointestinales.
Al ir andando de repente el suelo se abre bajo mis pies y me hundo de golpe hasta la cintura, ¡vaya susto!, resulta que debajo del piroclasto está el permafrost que es hielo, a veces hace como cuevas subterráneas al derretirse parte de ese hielo, lo demás lo ha hecho la gravedad…