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martes, 10 de febrero de 2009

Vaya Experiencia Científica y Humana.. (por Miguel Motas)

Es evidente la riqueza de una vivencia así desde el punto de vista científico, la oportunidad que se tiene de trabajar en un ecosistema tan especial, con una fauna tan sumamente especializada y única. Pero más allá del interés científico y profesional no puedo pasar por alto la experiencia humana que estoy viviendo, el equipo de trabajo es algo más, tenemos que soportar condiciones duras y largas jornadas de trabajo, cada uno asume determinados roles y nos engranamos con precisión milimétrica. Cuando uno desfallece siempre está el compañero ayudando y con una sonrisa, es una experiencia que une hasta cotas difíciles de conseguir en nuestra vida cotidiana. Me gustaría dejar constancia del profundo agradecimiento que siento hacia todo el personal militar sin el cual nada de lo que se hace día a día sería posible, a su vez destacar la relación cordial y de extremo respeto que existe para con otros colegas, siendo un continuo aprendizaje de otras disciplinas interesantísimas.

No es posible explicar en unas palabras lo que para la gente que venimos por primera vez como Julia y yo representa esta experiencia, baste decir que uno es espectador de la grandeza de la máxima expresión de la naturaleza, todo aquí es duro pero inmensamente bello, tanto que yo personalmente no soy capaz de asimilar ciertas cosas que admiro. Para terminar quería agradecer a Andrés Barbosa la oportunidad que nos ha brindado al permitirnos venir aquí, pues esto es irrepetible y único.
Publicado por: Miguel Motas en el Blog del Proyecto PINGUCLIM
Fotos: Javier Sánchez Banacloy, Miguel Motas y www.ejercito.mde.es/mexterior/webantartida

lunes, 26 de enero de 2009

Periplo por las islas... (por Miguel Motas)

Ha sido toda una experiencia!! Vuelta al Buque Las Palmas, vamos los pingüinólogos y el bueno de Amós, que tiene que poner unos GPS en distintas islas. En el barco encontramos a Pablo y Javier, dos investigadores de la Autónoma que hacen un estudio muy interesante sobre la presión turística en la Antártida, evaluando efectos de pisadas, residuos, etc. hicimos muy buenas migas enseguida (no hay nada como un fluido que hace oscilar tu cuerpo hasta 45º sobre la horizontal para afianzar relaciones cordiales). También encontramos a Andrés, nos ponemos al día de las actividades del proyecto y compartimos todas las experiencias e impresiones que han acontecido desde que nos despedimos, da gusto ver el equipo de trabajo que somos.
Primero fuimos a Livingston a Punta Hannah, el desembarco fue temprano y un poco aventurado, la zona no está cartografiada con lo cual el barco atraca a bastante distancia, por lo tanto el trayecto en zodiac es largo y el marino que lleva la misma lo hace más tiempo por el aire que sobre el mar.
Teníamos escasamente 5 horas para tomar muestras de sangre a unos 50 animales, aquí como no hay ya nidos hay que capturar a los adultos con una especie de cazamariposas gigante, de lo cual me hago cargo gustosamente (en el fondo es lo más parecido a coger una raqueta de tenis en dos meses). Los animales muestreados son pingüinos Papúa (con un pico rojo muy vistoso, y de mayor tamaño que el Barbijo, algo más miedoso). El trabajo se nos da bien, pero cuando nos disponemos a almorzar lo que al barco nos ha preparado... ya han vuelto a recogernos.
Tenemos la posibilidad de contemplar lobos marinos y colonias de elefantes marinos, nos podemos acercar mucho hasta que nos amenazan con las fauces abiertas y sonidos-bufidos inquietantes. A la vuelta un regalo: en torno a 8-10 ballenas en círculo emergiendo y sumergiéndose con el ritual de las burbujas para cercar al Krill y cazarlo-pescarlo… nos acercamos con las zodiacs apenas a 10 metros, hay una mezcla de emoción y miedo, son inmensas, creo que jorobadas, con los trajes de seguridad y las mochilas resguardadas no tengo acceso a la cámara, da igual; lo fijo en mi retina espero que de por vida.
Estamos satisfechos pero exhaustos, el problema es que en el barco (oscilante por definición) nos toca procesar las muestras, hay que centrifugar para obtener el plasma, fijar los frotis y etiquetar todo (más de dos horas), sin tiempo a ducha previa pues estamos en la zona común que en breve va a ser utilizada por el resto del personal científico, algún componente no aguanta el mareo y tenemos bajas en el proceso lo cual dilata la ardua tarea. Felizmente Amós y yo vemos hecho realidad un sueño recreado en conversaciones previas, nos sirven de cenar un caldero muy decente con un alioli excelente… merece la pena todo el esfuerzo del día.
Al día siguiente nos levantamos a las seis de la mañana para desembarcar en la Isla Rey Jorge (Caleta Potter), para muestrear principalmente Pingüinos Adelia. Es peligroso el trayecto ya que tampoco está cartografiado y hay un fondo con muchas rocas que no llegan a aflorar a la superficie, al final la hélice solo roza levemente cerca de la playa.

Estamos frente a un pequeño refugio que tienen los argentinos cerca de la pingüinera, cuando llamamos nos abren somnolientos y SORPRESA!!! Silvia apenas me reconoce por la barba y por el sueño que todavía arrastra, es una invasión en toda regla, a su vez Julia se encuentra con Bruno.


Es un momento especial y muy esperado, encontrar a alguien de tu tierra y de tu círculo cercano aquí, en medio de una isla desierta en el confín de la Tierra, tenía muchas ganas de saber que estaba bien. Tras abrazos y besos nos disponemos a trabajar, tenemos hasta las 14 en que el Barco vendrá a recogernos a la Base argentina de Jubany. Nos ayudan Silvia y Bruno Pasamos frío, los Adelia son preciosos, algo más pequeños que los Papúa pero con bastante más carácter. En las persecuciones mi tobillo responde.

Felizmente vemos en la playa una Foca de Weddell, no se inmuta ante nuestra presencia con lo que me puedo acercar cuanto me plazca, pero intento no perturbar esta “siesta antártica”. En el refugio conocemos otros argentinos que nos ofrecen sopa caliente y compartimos nuestro almuerzo...
Andamos una hora hasta la Base argentina con un paisaje de glaciares y lagos impresionante. La Base es inmensa, es de invernada y por lo tanto tiene gran espacio, laboratorios varios, cine, gimnasio, internet de banda ancha etc.

El Barco llega sobre las 16 y nos despedimos con cierta tristeza, hemos hablado mucho exprimiendo el escaso tiempo que éramos conscientes que teníamos. Tomamos rumbo hacia una Isla-Cono Volcánico llamada Pingüin, para que Amós ponga otro GPS, en el trayecto hay una cena especial para toda la dotación del Barco: ibéricos, empanadas gallegas de tres tipos (el 80% son gallegos), etc. El ambiente es buenísimo, pero de repente todo se estropea, Amós no puede bajar pues la niebla no deja ver nada y el radar detecta un iceberg entre nosotros y la Isla (el viaje no ha servido de nada). En cuestión de minutos se levanta un temporal de órdago, la experiencia es peor que el Drake, estamos fondeados y ante los envites de las olas la cadena tiene el riesgo de partirse, nos golpean olas de entre 8-10 metros que llegan a la altura del puente, salimos a toda máquina pero no amaina, se tiene que poner trajes de buzo y atarse para controlar las zodiacs que más que en la popa ya forman parte del mar. Sin desvestirme me meto en la cama, todo se cae a pesar de estar atado, en la propia cama damos botes, el barco oscila en los tres ejes que conozco... así toda la noche!!
El día después es pura desesperación vamos en un lento regreso isla a isla, dejamos con retraso a Andrés (el vuelo sale un día después), y vemos una tanda de películas… Julia está desesperada del barco. Al día siguiente llegamos a casa a eso de las 14 horas… pero para variar la mar no colabora y se retrasa el desembarco, pues así las zodiacs no pueden recogernos, estamos deseando llegar. El motor de estribor nos da un susto pero al final se soluciona. Pablo nos ayuda en el desembarco, es un chico genial, hemos hecho buenas migas. Ya en casa nos reciben en la playa a pesar del día… que gusto!!. Algo ha cambiado, hay 15 científicos más en la base, entre ellos varios rusos... tenemos que adaptarnos, ya no es lo mismo. El espacio es limitado y todo hay que compartirlo sobremanera…

Fotos: Javier Sánchez Banacloy, Miguel Motas y www.ejercito.mde.es/mexterior/webantartida/

miércoles, 21 de enero de 2009

El Relevo en la Pingüinera... (por Jesús Benzal)

Dado que Miguel Motas está embarcado en el Buque las Palmas para tomar muestras de otras Islas Cercanas, vamos a ver cómo está viviendo esta experiencia Jesús Benzal.

Crónica de Jesús Benzal para el Blog del Proyecto PINGUCLIM II

La actividad del proyecto PINGUCLIM durante la presente campaña 2008-2009, se desarrolla a lo largo de ambas fases de la misma. Durante la primera, Andrés Carbosa, Ana y Paco han dado inicio a los dos estudios que llevamos a cabo en la pingüinera de Punta Descubierta. Ellos han llevado a cabo el trabajo hasta el pasado día 5 de enero, cuando Julia, Miguel Motas y el que escribe estas líneas, llegamos a la Base Gabriel de Castilla (Isla Decepción) procedentes de Ushuaia (Argentina) en el Buque Las Palmas de la Armada Española.

La vuelta a la Base constituye un reencuentro con compañeros de campañas anteriores y el recuerdo de emotivas vivencias tenidas en la misma. Para Julia y Miguel, que constituye su primera campaña, todo es nuevo y el frenesí del recibimiento que tenemos con los que nos los que nos reciben constituye un momento emotivo y difícil de transmitir.

Tras los primeros saludos y acomodación en la base y, dado que el tiempo que tenemos para hacer el relevo es corto, nuestros compañeros de la primera fase nos ponen al corriente del trabajo llevado a cabo hasta ahora y de por dónde debemos continuar durante nuestra estancia en la isla. Sin más dilación el día 6 tomamos contacto directo con los pingüinos en compañía de Andrés y nuevos recuerdos al atravesar “el collado” vienen a nuestra mente.

El trabajo con los pingüinos constituye una experiencia de disfrute y sufrimiento que en la mayoría de los días con ellos se experimentan de forma simultánea.

La actividad de los pingüinos en la colonia es continua y día a día el frenesí de los padres por alimentar y defender a su prole también. Esta dinámica tiene su reflejo en el rápido crecimiento de los pollos y ello condiciona también nuestro trabajo en la colonia en para su seguimiento, toma de datos y muestras de todos y cada uno de los nidos seleccionados en nuestro estudio. De no hacerlo así, todo se perdería y ni siquiera las malas condiciones meteorológicas deben, salvo por motivos de seguridad amedrentarnos.

En este sentido, hay que decir que la parte de mayor sufrimiento en nuestro trabajo es el que impone la meteorología. En la Decepción, el tiempo es cambiante y constituye una de nuestras peores pesadillas. El problema meteorológico puede estar condicionado tanto por el viento, como por las precipitaciones en forma de nieve o agua. El viento nos puede impedir acceder a la pingüinera dado que al atravesar el collado por el que accedemos a la misma se pueden encontrar vientos superiores a 70 Km/h en algunas ocasiones. En la pingüinera, el viento, unido a la baja temperatura y, si tenemos mala suerte, la niebla, hacen que la sensación de frío durante los muestreos sea realmente desagradable para nuestro trabajo. Si a ello se une el tener que trabajar y manejar a los pingüinos con las manos sin ninguna protección, hace que éstas se nos queden tan insensibles que nos impiden cualquier movimiento por simple que sea.

No obstante, y dado que la necesidad de completar el muestreo implica no dejar ningún día sin la toma de datos y muestras, nos vemos obligados a superar esta prueba que para algunos llega a ser realmente dura.

Pero… si realmente somos realistas estas condiciones no nos deberían asustar si pensamos en las que se pueden vivir o haber vivido en la Antártida. En realidad, nos hemos hecho “cómodos” y cualquier situación que se sale de nuestra vida cotidiana, nos echa para atrás. En la actualidad nunca llegaremos situaciones como la vivida por Cherry-Garrad durante su viaje con la expedición de Scott al Polo Sur, cuando estudiando al Pingüino Emperador un día se encontró en su campamento con una temperatura de -60,8 ºC.

En su libro “El Peor viaje del Mundo” lo relata así:

“… Aquel día permanece en mi memoria como el día en que descubrí que no merece la pena tomar datos…” “… No voy a negar que esto me convenció de que Dante estaba en lo cierto cuando situó los círculos de hielo por debajo de los círculos de fuego”

Crónica de: Jesús Benzal para el Blog del Proyecto PINGUCLIM II
Actualizado por: Juan Carlos Gómez.
Fotos: www.ejercito.mde.es/mexterior/webantartida/ y www.api-spain.es/Blog_PINGUCLIM_2008_2009.html

jueves, 8 de enero de 2009

En las pingüineras... con Andrés Barbosa

7-1-2009
Diana a las 8:00, he dormido bien pero como oscurece a las 24 y a la 1:30 amanece, me ha entrado luz por la cortina y me ha despertado periódicamente (¡se solucionara!). Después de equiparnos con tres capas (térmica, polar y externa), gafas protección 4 a ultravioleta (aquí el agujero de ozono es patente), gafas de ventisca, doble guante y todo el material de campo, partimos a nuestra caminata diaria de una hora pero con dificultad, subimos un collado de 100 metros de altura pero con pendientes de 45º, lo que pisamos es piroclasto (polvo volcánico tipo ceniza) y resbala, periódicamente encontramos nieve virgen de la nevada nocturna, rocas de todos los tamaños etc. el viento no falla a su cita y puntualmente nos deja una sensación térmica de 1ºC, es de 40 km/h (llevamos un anemómetro-barómetro-termómetro… hay que vigilar las ventiscas, en minutos puede cambiar el clima).

Tras la consiguiente bajada y ver a lo lejos una ballena (Julia tiene un sentido especial para localizarlas), se despliega ante nosotros un espectáculo indescriptible, 20.000 parejas de pingüinos barbijo agrupados en varias pingüineras, pescando en el agua como auténticos misiles, incubando los huevos, protegiendo a los polluelos de las inclemencias, traspasando el alimento a la boca del polluelo, etc. Los skúas (págalos) son congéneres de las gaviotas y son carroñeros depredadores que en este ecosistema ocupan el nicho equivalente a una rapaz, es decir ataca a los pingüinos débiles, asilados, huevos y crías; se les percibe continuamente acechando.

Progresivamente explicaré con brevedad el objetivo de los experimentos, pero el contacto con estos animales es increíble. Son graciosos, curiosos, confiados, me corresponde atraparlos y sujetarlos mientras Andrés nos pasa el testigo de los experimentos y nos familiariza con los nidos y las señales de identificación (ya que él se va en dos días), Jesús se encarga de sacar sangre, medir pico y pesar, mientras Julia registra todos los datos e identifica de nuevo los nidos. No hay tregua pero todo ha ido bien, como premio sale 5 minutos el sol, y de verdad aprecio los colores de este ecosistema, no lo puedo describir, espero que las fotos hagan justicia.

Al irnos vemos (gracias a Julia otra vez) otra ballena por su sifón. La vuelta es agradable al descender deslizándonos por la gran pendiente gracias al piroclasto... divertidísimo!!. Pasamos por la base Argentina y llegamos a casa a las 16:00 para comer... (el resto de días ¡comeremos! trabajando en la pingüinera).

Por la tarde tenemos seminario explicativo de un grupo de investigación que trabaja en compuestos químicos de invertebrados marinos y su poder tóxico, repelente, antitumoral, etc, Después los despedimos pues se van en el Buque Las Palmas, ha terminado su estancia, la despedida es muy sentida: regalos, abrazos, llantos, muchas emociones...los nuevos estamos como espectadores, despedimos a Paco y Ana que junto con Andrés son los que relevamos. Esta despedida me adelanta que al irnos lo vamos a pasar mal, tanta gente en tan poco espacio, conviviendo día y noche 2 meses, unido a unas condiciones tan duras y tan aisladas, crea vínculos muy especiales...

"Blanco deslumbrante, luminoso azul, negro azabache; a la luz del sol, la tierra parece un cuento de hadas. Una cumbre tras otra, un picacho tras otro, agrietada, agreste como ninguna otra región de nuestro planeta, permanece invisible, invisible e intacta."
Roal Amundsen.

Fotos: Miguel Motas.

Crónica del viaje - Por fin el desembarco (por Miguel Motas)

06-01-2009

Seguimos enfrente de Livingston, han desembarcado parte de nuestros compañeros a las 5 de la madrugada, preparamos todo nuestro equipaje para nuestro desembarco, levamos anclas y otra vez el mar bravío!! ...ilusamente pensé que ya en la Antártida esto mejoraría, pero es como que intuye que le vamos a dejar en breve y nos despide a su manera. Tras una travesía de 3 horas avistamos Isla Decepción ¡!POR FIN!!. Entramos por los Fuelles de Neptuno, una entrada estrecha con grandes paredes verticales de roca volcánica oscura en insultante contraste con la nieve depositada en la cima… es increíblemente grandioso!.

El resto.. un amplio cráter y en medio una laguna de agua salada de proporciones enormes, se ven restos de una antigua factoría ballenera de 1911 noruega, al lado restos de una base inglesa que en una erupción en 1967 (hace un instante geológicamente hablando) quedó destruida junto con la base chilena a varios kilómetros más al sur y finalmente… nuestro destino con los colores nacionales: la Base Gabriel de Castilla.


Desembarcamos en zodiacs con unos trajes especiales de seguridad llamados Viking, permiten incluso bañarse sin que entre nada de agua y manteniendo la temperatura corporal una media hora. Es obligatorio su uso pero no hace falta que me convenzan, estamos bajo cero y con el fuerte viento Dios sabe la sensación térmica, no me quiero imaginar cómo está el agua.


En la Base sale Andrés a recibirnos, un fuerte abrazo sella el reencuentro, empiezo a comprender que en estas condiciones un colega pasa a ser amigo e incluso tu familia. Estamos cansados, nos toca dormir en el módulo de vida (un lujo porque la Base está superpoblada en esta segunda fase), buena cena y gente muy amable y acogedora (chistes. guitarra, bromas, etc.)

Fotos: Miguel Motas.

sábado, 3 de enero de 2009

Blog Oficial del Proyecto de Investigación...


Mientras estamos esperando ofreceros noticias de nuestros expedicionarios, podemos seguir también el Blog Oficial del Proyecto de Investigación PINGUCLIM II, del MICINN en el que están nuestros investigadores incluidos.

En este Blog podemos disfrutar entre otras de las impagables impresiones de Andrés Barbosa y también podremos entender la magnitud global de los Proyectos de Investigación que se llevan a cabo en la Antártida.

La campaña antártica española 2008/2009 es la segunda campaña antártica que coincide con la celebración del IV Año Polar Internacional. Participarán 25 proyectos de investigación financiados por el Ministerio de Ciencia e Innovación, en los que participan 145 investigadores, 23 de ellos de diferentes países. La campaña concluirá con el cierre de las bases antárticas españolas el 3 de marzo de 2009.

Enlace al Blog

Actualizado Por: J.C.Gómez.