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miércoles, 11 de febrero de 2009

Muestreo en Punta Barton... (Por Silvia Jerez)

Finalmente el lunes por la noche se celebro en la base Jubany una estupenda cena de despedida para los integrantes que se marchan estos días. Estuvo muy animada, aunque el plato fuerte vino al final, cuando a los novatos antárticos se nos "invitó" a bautizarnos en la Caleta, que no es otra cosa que bañarse en el mar. Afortunadamente los veteranos antárticos fueron benevolentes con las chicas novatas, y casi todas nos libramos, ¡al menos de momento! Luego nos hicieron alguna jugarreta más...
Se echará de menos a todo el mundo que se marcha, pero Inés y yo particularmente notaremos la ausencia de Eugenia, la mejor compañera de habitación antártica. Eso sí, en cuanto se marche bajaré del tercer piso de la litera al primero, lo cual es de agradecer.

Por fin el martes pudimos realizar la salida a Punta Barton para llevar a cabo una serie de muestreos en la colonia de pingüinos barbijos. La travesía en zodiac ha sido una gozada, notando en la cara el aire frío y las salpicaduras del agua, con avistamiento de alguna ballena incluida. El frío nos ha acompañado en Burton, y la idea de lavarnos las manos en el mar para comer no ha sido del todo buena... Aún así ha sido una experiencia muy positiva, y todos los que hemos podido ir hemos vuelto encantados, sobretodo los que no habíamos trabajado aún con pingüino barbijo, que es verdaderamente una preciosidad.
Fotos: Silvia Jerez.

lunes, 9 de febrero de 2009

"Charlas de divulgación científica" (por Silvia Jerez)

El pasado sábado se celebraron aquí en Jubany unas interesantes charlas en las que cada grupo de investigadores expuso brevemente que y como investigan en la zona. Se aprovechó la sala de cine para realizar las presentaciones, que cuenta con una gran pantalla, y todos los integrantes de la base fueron invitados. En el caso del grupo aves, los encargados de realizar las presentaciones fueron Diego (que habló sobre trabajos en petreles gigantes y petreles de Wilson) y Bruno (que explico los trabajos que se realizan con skúas y con pingüinos). Participaron todos los grupos presentes en Jubany, así es que se habló de cambio climático, de estudios en mamíferos, peces, bentos, etc. La sesión fue cerrada por el grupo de geomorfología, que mostró, entre otras cuestiones, impactantes imágenes sobre el retroceso que el glaciar situado enfrente de la base ha experimentado en los últimos años. Realmente impresionante.
El domingo se presentaba como un día tranquilo, de trabajo en el laboratorio, pero la llegada del rompehielos ruso Golovnin ha trastocado la vida en la base. Gran parte de los integrantes deben participar en la descarga, para agilizarla. Este rompehielos, que sustituye al Irizar en la campaña antártica argentina, ha llegado a Jubany para traer los materiales con los se pretende construir una nueva casa principal que sustituya a la actual.
Aun así aprovechamos todo el tiempo posible para continuar con los trabajos de laboratorio, ya que mañana no nos será posible al estar previsto que vayamos hasta Punta Barton a realizar muestreos en la pingüinera de barbijos. Esto dependerá del estado del mar, ya que el traslado se realiza en zodiacs. Esperemos que haya suerte y pueda ver en directo a estos simpáticos pingüinos!
La próxima semana se marchan algunos de los compañeros de la base, que ya regresan tras haber realizado sus respectivos trabajos. Esta noche está prevista una cena de despedida para ellos, y alguna sorpresilla para los novatos antárticos... entre los que estoy incluida. Espero que no acabemos en el agua! ya os contare. Aunque mi estancia aquí es corta, las circunstancias y la calidad humana de la gente, hace que sin darte cuenta le tomes cariño a todo el mundo, así es que la despedida de los que ya se marchan será triste. Aprovecho para presentaros al meteorólogo de la base, Pili, antes de que se nos marche.
Fotos: Silvia Jerez.

domingo, 1 de febrero de 2009

"Mi primera Parrillada Argentina"... por Silvia Jerez

Hoy domingo, para no perder las buenas costumbres argentinas, el grupo que estaba haciendo el turno de María junto con los cocineros han decidido deleitarnos con una estupenda parrillada argentina. Estaba deliciosa, y para mí ha sido un honor probarla por primera vez aquí en Jubany.

Tras estos momentos de descanso y disfrute, esta misma tarde nos disponemos de nuevo a salir hacia la pinguinera para continuar los trabajos de muestreo. Realizamos varios trabajos simultáneos, que comprenden la recogida de muestras de diferente naturaleza para medir contaminación, tomas de sangre y pesado de individuos. Parece que el tiempo hoy nos va a acompañar. Debemos darnos prisa, porque los pingüinos se encuentran ya en una fase bastante avanzada, y en los próximos días estos trabajos se pueden ir complicando progresivamente.
El trabajo de campo se va alternando con el que realizamos en el laboratorio del Grupo Aves. Para evitar llevar los cadáveres de pingüinos enteros, realizamos aquí las necropsias y seleccionamos los órganos que nos interesan para después procesarlos en España.

Fotos: Silvia Jerez

lunes, 26 de enero de 2009

Trabajando con petreles gigantes, cuando el tiempo lo permite..

Crónica de Silvia Jerez

Una de las limitaciones más importantes que se presentan al trabajar en un lugar como éste es sin duda el clima. Si el viento y la nieve son fuertes y persistentes, es preferible no salir a hacer trabajos en el campo. Esto ocurre a menudo. Sin embargo las condiciones meteorológicas cambian muy rápido, y si por la mañana parece que va a ser imposible salir en todo el día, en un rato mejora de forma radical y se puede salir. Además, el meteorólogo de la base, Pili, controla constantemente estas condiciones e informa a los investigadores cuando es aconsejable salir y cuándo no.El “Grupo Aves”, con el que colaboro aquí en la base, estudia diferentes especies en la isla. Hemos estado trabajando en varias colonias de petreles gigantes. Para trabajar con esta especie es necesario conocerla bien, de manera que se influya lo menos posible en su desarrollo y hábitat, y el disturbio sobre las colonias se minimice al máximo. Los chicos que trabajan con los petreles gigantes llevan años haciéndolo, y cumplen con creces este requisito.
Llevan a cabo estudios sobre fidelidad al sitio reproductivo y entre parejas, éxito reproductivo, etc. Para ello es necesario anillar individuos y controlar su presencia mediante la lectura de los anillos año tras año, determinar el sexo mediante la medida del pico de cada individuo que se anilla o detectar nidos que se hayan perdido. Además se toman muestras de sangre y plumas. Su experiencia permite que estos trabajos se realicen con bastante agilidad.
Una vez finalizadas las tareas en cada una de las colonias, hay que alejarse unos 50 o 100 metros, y controlar que todos los petreles permanezcan en sus respectivos nidos mediante el uso de prismáticos. Esta maniobra a veces lleva horas, y el frío en lo alto de la montaña se hace bastante incómodo de soportar. Cuando por fin todos los progenitores ocupan sus nidos, nos alegramos mucho, y seguimos trabajando.

Fotos: Silvia Jerez.

Periplo por las islas... (por Miguel Motas)

Ha sido toda una experiencia!! Vuelta al Buque Las Palmas, vamos los pingüinólogos y el bueno de Amós, que tiene que poner unos GPS en distintas islas. En el barco encontramos a Pablo y Javier, dos investigadores de la Autónoma que hacen un estudio muy interesante sobre la presión turística en la Antártida, evaluando efectos de pisadas, residuos, etc. hicimos muy buenas migas enseguida (no hay nada como un fluido que hace oscilar tu cuerpo hasta 45º sobre la horizontal para afianzar relaciones cordiales). También encontramos a Andrés, nos ponemos al día de las actividades del proyecto y compartimos todas las experiencias e impresiones que han acontecido desde que nos despedimos, da gusto ver el equipo de trabajo que somos.
Primero fuimos a Livingston a Punta Hannah, el desembarco fue temprano y un poco aventurado, la zona no está cartografiada con lo cual el barco atraca a bastante distancia, por lo tanto el trayecto en zodiac es largo y el marino que lleva la misma lo hace más tiempo por el aire que sobre el mar.
Teníamos escasamente 5 horas para tomar muestras de sangre a unos 50 animales, aquí como no hay ya nidos hay que capturar a los adultos con una especie de cazamariposas gigante, de lo cual me hago cargo gustosamente (en el fondo es lo más parecido a coger una raqueta de tenis en dos meses). Los animales muestreados son pingüinos Papúa (con un pico rojo muy vistoso, y de mayor tamaño que el Barbijo, algo más miedoso). El trabajo se nos da bien, pero cuando nos disponemos a almorzar lo que al barco nos ha preparado... ya han vuelto a recogernos.
Tenemos la posibilidad de contemplar lobos marinos y colonias de elefantes marinos, nos podemos acercar mucho hasta que nos amenazan con las fauces abiertas y sonidos-bufidos inquietantes. A la vuelta un regalo: en torno a 8-10 ballenas en círculo emergiendo y sumergiéndose con el ritual de las burbujas para cercar al Krill y cazarlo-pescarlo… nos acercamos con las zodiacs apenas a 10 metros, hay una mezcla de emoción y miedo, son inmensas, creo que jorobadas, con los trajes de seguridad y las mochilas resguardadas no tengo acceso a la cámara, da igual; lo fijo en mi retina espero que de por vida.
Estamos satisfechos pero exhaustos, el problema es que en el barco (oscilante por definición) nos toca procesar las muestras, hay que centrifugar para obtener el plasma, fijar los frotis y etiquetar todo (más de dos horas), sin tiempo a ducha previa pues estamos en la zona común que en breve va a ser utilizada por el resto del personal científico, algún componente no aguanta el mareo y tenemos bajas en el proceso lo cual dilata la ardua tarea. Felizmente Amós y yo vemos hecho realidad un sueño recreado en conversaciones previas, nos sirven de cenar un caldero muy decente con un alioli excelente… merece la pena todo el esfuerzo del día.
Al día siguiente nos levantamos a las seis de la mañana para desembarcar en la Isla Rey Jorge (Caleta Potter), para muestrear principalmente Pingüinos Adelia. Es peligroso el trayecto ya que tampoco está cartografiado y hay un fondo con muchas rocas que no llegan a aflorar a la superficie, al final la hélice solo roza levemente cerca de la playa.

Estamos frente a un pequeño refugio que tienen los argentinos cerca de la pingüinera, cuando llamamos nos abren somnolientos y SORPRESA!!! Silvia apenas me reconoce por la barba y por el sueño que todavía arrastra, es una invasión en toda regla, a su vez Julia se encuentra con Bruno.


Es un momento especial y muy esperado, encontrar a alguien de tu tierra y de tu círculo cercano aquí, en medio de una isla desierta en el confín de la Tierra, tenía muchas ganas de saber que estaba bien. Tras abrazos y besos nos disponemos a trabajar, tenemos hasta las 14 en que el Barco vendrá a recogernos a la Base argentina de Jubany. Nos ayudan Silvia y Bruno Pasamos frío, los Adelia son preciosos, algo más pequeños que los Papúa pero con bastante más carácter. En las persecuciones mi tobillo responde.

Felizmente vemos en la playa una Foca de Weddell, no se inmuta ante nuestra presencia con lo que me puedo acercar cuanto me plazca, pero intento no perturbar esta “siesta antártica”. En el refugio conocemos otros argentinos que nos ofrecen sopa caliente y compartimos nuestro almuerzo...
Andamos una hora hasta la Base argentina con un paisaje de glaciares y lagos impresionante. La Base es inmensa, es de invernada y por lo tanto tiene gran espacio, laboratorios varios, cine, gimnasio, internet de banda ancha etc.

El Barco llega sobre las 16 y nos despedimos con cierta tristeza, hemos hablado mucho exprimiendo el escaso tiempo que éramos conscientes que teníamos. Tomamos rumbo hacia una Isla-Cono Volcánico llamada Pingüin, para que Amós ponga otro GPS, en el trayecto hay una cena especial para toda la dotación del Barco: ibéricos, empanadas gallegas de tres tipos (el 80% son gallegos), etc. El ambiente es buenísimo, pero de repente todo se estropea, Amós no puede bajar pues la niebla no deja ver nada y el radar detecta un iceberg entre nosotros y la Isla (el viaje no ha servido de nada). En cuestión de minutos se levanta un temporal de órdago, la experiencia es peor que el Drake, estamos fondeados y ante los envites de las olas la cadena tiene el riesgo de partirse, nos golpean olas de entre 8-10 metros que llegan a la altura del puente, salimos a toda máquina pero no amaina, se tiene que poner trajes de buzo y atarse para controlar las zodiacs que más que en la popa ya forman parte del mar. Sin desvestirme me meto en la cama, todo se cae a pesar de estar atado, en la propia cama damos botes, el barco oscila en los tres ejes que conozco... así toda la noche!!
El día después es pura desesperación vamos en un lento regreso isla a isla, dejamos con retraso a Andrés (el vuelo sale un día después), y vemos una tanda de películas… Julia está desesperada del barco. Al día siguiente llegamos a casa a eso de las 14 horas… pero para variar la mar no colabora y se retrasa el desembarco, pues así las zodiacs no pueden recogernos, estamos deseando llegar. El motor de estribor nos da un susto pero al final se soluciona. Pablo nos ayuda en el desembarco, es un chico genial, hemos hecho buenas migas. Ya en casa nos reciben en la playa a pesar del día… que gusto!!. Algo ha cambiado, hay 15 científicos más en la base, entre ellos varios rusos... tenemos que adaptarnos, ya no es lo mismo. El espacio es limitado y todo hay que compartirlo sobremanera…

Fotos: Javier Sánchez Banacloy, Miguel Motas y www.ejercito.mde.es/mexterior/webantartida/

jueves, 22 de enero de 2009

En la pingüinera con Miguel... (por Silvia Jerez)

Ya han pasado cuatro días desde que estoy en Jubany. Puede que suene a tópico, pero el tiempo trascurre aquí de forma diferente, a veces muy rápido, a ratos parece que despacio. Podría contar montones de cosas que llaman la atención en estas latitudes. ¡Darse una ducha viendo un glaciar enorme por la ventana no pasa todos los días! Ni estar escuchando desde la cama los gemidos de un grupo de elefantes marinos...
Hoy además han venido a la pingüinera Miguel, Jesús y Julia. Acabábamos de despertarnos en el refugio (un módulo pequeño que hay habilitado cerca de la pingüinera para evitar algunos días la caminata hasta la base), cuando han empezado a tocar la puerta... cuando he abierto no me lo podía creer, ¡menuda alegría! cualquiera los conoce con esa barba y sin esperarlos allí...

He estado con ellos tomando muestras de los pingüinos, y luego hemos vuelto a la base a esperar que los recogiera el barco. Hemos podido estar un rato tranquilos, hablando de cómo nos está yendo. Ha estado muy bien...


La pingüinera es una preciosidad, obviando el olor ¡claro! En la que yo voy a trabajar la mayor parte del tiempo, hay dos especies diferentes de pingüinos, adelia y papua. Son muy graciosos. Dentro de unos días tendré la oportunidad de trabajar también con pingüino barbijo, en una colonia a la que iremos en bote. Ya os iré contando...

Fotos: Silvia Jerez y Miguel Motas.

martes, 20 de enero de 2009

¡Por fin en Jubany!... (por Silvia Jerez desde la Isla del Rey Jorge)

Después de tres días de viaje en el BIO Las Palmas, por fin he pisado suelo antártico. Ya me encuentro en la Base Argentina Jubany, situada en la Isla del Rey Jorge, donde pasaré las próximas semanas... ¡Es una pasada!

El paso del Drake es toda una aventura. La gran mayoría de los científicos (así nos llaman en el BIO Las Palmas, creo que ya lo comentó Miguel) pasamos las primeras 24 horas de la cama al baño... al parecer fueron horas bastante moviditas ya que también gran parte de la tripulación habitual del buque estaba indispuesta. Estaba previsto que el tiempo fuera bueno, pero no fue así... ¡Todo se movía...mucho! Por suerte, los dos días siguientes fueron más tranquilos, pudimos comer, pasear, hacer fotos... y conocernos mejor. El ambiente es increíble, enseguida uno se siente compañero de todo el mundo, todo el mundo está dispuesto a ayudarte y a preguntarte qué tal estás... Gallegos, aragoneses, riojanos, andaluces, canarios... todos compartimos esta aventura, y eso se nota desde el primer momento.

La tripulación es muy amable y tienen un mérito enorme. Pasan más de 6 meses en el buque, la mayoría del tiempo navegando. Cruzan el Drake una y otra vez, y siempre tienen buen humor y buena voluntad.

De repente te despiertas el día 3 y, sientes que el barco apenas se mueve, te pones las botas deprisa y corriendo, sales fuera y... ¡lo que se ve es indescriptible! Por más fotos que se hayan visto, esa primera imagen de tierras antárticas es tremendamente sorprendente. La emoción que se siente al ser consciente de dónde se está, de la suerte que se tiene por poder estar aquí...es alucinante. Saborear esta experiencia y disfrutarla al máximo cada minuto es una obligación, una dulce obligación.

Mañana mismo empieza mi trabajo aquí, en la pingüinera y colaborando con un grupo de investigadores argentinos. En los próximos días iré contando todo esto con más detalle...

Fotos: Silvia Jerez.

lunes, 19 de enero de 2009

En la Isla del Rey Jorge...

En teoría, a esta hora Silvia ya debe estar en la Base Argentina Jubany en la Isla del Rey Jorge... Esperamos que tenga acceso a las comunicaciones en breve espacio de tiempo para que nos cuente como fue el viaje por el Cabo de Hornos, el Paso de Drake, etc. y sus sensaciones ahora que ya está en la Base Argentina.

Actualizado por: Juan Carlos Gómez.

Fotos: www.ejercito.mde.es/mexterior/webantartida/

sábado, 17 de enero de 2009

Silvia ya esta cerca del Paso de Drake...

Como Silvia Jerez partió de Ushuaia hoy día 17 de enero a las 00:00 horas, ya debe estar muy cerca del Paso de Drake, y como ella bien decía en su post anterior, sigue los pasos de Miguel Motas, y con una ventaja añadida, ya que conoce cómo va a ser el viaje en el Buque las Palmas, gracias a las crónicas de Miguel.

Desde España les deseamos a Silvia y a los demás integrantes de la tripulación del Buque Las Palmas mucha suerte en el trayecto.

Se estima que Silvia llegará a la Base Argentina Jubany el día 18 o 19 de enero. Se encontrará con Miguel Motas en la Isla del Rey Jorge (donde se encuentra la Base Argentina) el día que Miguel visitará dicha isla a recoger muestras... esto está previsto en principio para el 21, 22 o 23 de enero.

La vuelta desde las tierras antárticas, sí que la realizaran nuestros investigadores juntos, y está prevista para el 21 de febrero de nuevo en el Buque Las Palmas, hasta Ushuaia, y luego avión hasta Buenos Aires, Madrid... llegaran a España el 25 de febrero.


En estos momentos la altura de las olas en la zona por la que navega el Buque Las Palmas, según la predicción meteorológica, es de 3 a 4 metros de altura.
Actualizado por: Juan Calos Gómez.
Fotos: CSIC y PassageWeather.com

jueves, 15 de enero de 2009

Por fin el Sol nos acompaña a la Pingüinera...

Crónica 14-02-09

Empieza el día revuelto, el parte meteorológico vaticina vientos fuertes con rachas de hasta 60-70 km/h, que amainarán por la tarde. Por lo tanto como sólo tenemos 3 nidos, decidimos por la mañana hacer laboratorio y por la tarde ir a la pingüinera. ¡Qué acierto! por la tarde sale el sol... pero el sol de verdad, no con las nubes acosándolo, es impresionante, todo despierta en su colorido, el azul del cielo es celeste, el verde de los líquenes contrasta con el color oscuro del piroclasto, los pingüinos lucen su frac, los lagos dudan entre ser azules o verdes... es otro paisaje.


Como vamos relajados deciden venirse con nosotros Ana (la cocinera, la pobre no había salido de la cocina en días) y Antonio (un físico de Extremadura que nos deleita por las noches con juegos de magia). A pesar del día bueno, tenemos en el ascenso rachas de 40 km/h y sensación térmica de -4 ºC, pero con este sol da lo mismo todo.

Por primera vez estamos solos Julia y yo con los pingüinos y por primera vez sacamos sangre y hacemos algunas mediciones, pero se nos ha dado bien por suerte. Presenciamos como un Skúa se lanza a la desesperada a un nido y se lleva por el aire un polluelo de considerable tamaño, el resto es predecible... Aprovechando el tiempo que tenemos, buscamos cadáveres para realizar determinaciones de contaminantes persistentes tanto orgánicos como inorgánicos.

A la vuelta me empieza a molestar el tendón de Aquiles... en la base Argentina presenciamos un Lobo Marino, nos acercamos a 2 metros y ni se inmuta, está tomando el sol en un siesta plácida, al final reacciona y nos dedica una especie de estornudo sonoro voluntario que verdaderamente asusta, el día es completo.






Tras procesar las muestras nos acicalamos, pues recibimos esta noche a la base Argentina a los que invitamos a un arroz negro. Han recibido a cuatro investigadores, una portuguesa y tres argentinos, todos vulcanólogos. El arroz... me tomo tres platos!!. La velada discurre con competición de los artistas de la guitarra con canciones típicas de cada país... ganamos.

Preparo antes de acostarme la música de mañana pues me toca estar de María (limpiar todo y ayudar en cocina, como privilegio se pone la música que queramos). ¡Ah!... por la noche se cumple otro de mis deseos… se ve la luna!! ;)

Fotos: Miguel Motas.