domingo, 26 de enero de 2014

Experimentos

Los siguientes 8 días fueron un sin cesar de subidas a la pingüinera, dada la corta duración de la campaña no nos podíamos permitir ninguna relajación, puesto que lo imprevisto de la meteorología nos puede obligar a no salir.
 

Además del experimento citado, hicimos otro de garrapatas en que se tomaban muestras de sangre de pollos en nidos cercanos a piedras con garrapatas y en nidos sin piedras, para poder ver distintos aspectos entre los que destaca la presencia de parásitos sanguíneos transmitidos por ellas. Otro de los experimentos consiste en tomar muestras de guano, ya que la mayoría de contaminantes se excretan por el mismo, lo cual unido a una serie de grabaciones de distintas zona de la colonia, nos puede permitir calcular el grado de contaminación que tiene la pinguinera y su influencia sobre el ecosistema antártico. Por último hubo que sacar sangre a 25 adultos para estudios de estrés oxidativo y carotenos, relacionándolo con el estado inmunitario de los animales. Todo ello se realizó en un abanico meteorológico que ha oscilado entre días con sol (algo totalmente novedoso para mi en estas latitudes) hasta días de frío (-14ºC) viento y nieve. Otra dificultad fue subir sólo dos a la pinguinera ya que a los tres nos tocó de maría en esos días.







El hielo es nuestro peor enemigo, hubo en día en que caí varias veces por su causa, una de ellas me asustó al caer por la colina nevada con gran pendiente no pudiendo utilizar el piolet por llevarlo en la mochila, pero las innumerables caidas que he sufrido esquiando, me dieron la experiencia para clavar con fuerza el bastón lo cual bastó para frenarme. Mucha más elegancia demostró un pingüno al que vi lanzarse sobre su panza esquiando con sus aletas, hasta que decidió frenar clavando su pico en la nieve y rotando sobre si mismo...... ¡¡¡simplemente espectacular!!!.

 

Tras estos días agotadores llegó la calma, con la satisfacción de los objetivos cumplidos pudimos disfrutar de la Base, ordenar material en el Iglú que tenemos asignado, actualizar la base de datos a partir del cuaderno de campo, así como realizar necropsias de 3 pollos que encontramos en buen estado. En dichas necropsias tomo muestras de diversos órganos importantes desde el punto de vista de acumulación de contaminantes, mientras Virginia explora minuciosamente el sistema digestivo en busca de todo tipo de parásitos. De vez en cuando alguna foca cangrejera se nos cruza en el camino a la pingüinera.

 

En los días de pingüinera recuerdo de manera recurrente la aventura de Shackleton y sus hombres, ello me ayuda cuando las condiciones son duras para trabajar, pensando que cualquier situación adversa es ridícula en comparación con lo sufrido por esos aventureros que tanto admiro.

1 comentario:

Raúl T. O. dijo...

Hola Miguel, me alegro de que te vaya bien y que vayas escribiendo para satisfacer a los curiosos y -sobre todo- para matar el tiempo, me imagino. Con respecto a lo del pingüino y su manera de frenar... ¡Queremos un video!

Un abrazo,
Raúl