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domingo, 22 de marzo de 2009

Continuamos la aventura con Jesús Calleja...

Podemos seguir las Crónicas de Jesús Calleja (Cuatro TV) del Viaje por la Antártida, donde se encontraron con nuestros amigos. En el blog podemos ver lo duro que fue su tránsito por el Paso de Drake, y nos ayuda a entender el duro trabajo de los tripulantes de nuestros buques oceanográficos.

Enlace al Blog de Cuatro.

A este blog se le pueden sumar las emociones relatadas por Jesús Calleja en el Post "La Tempestad" Perteneciente al desafio: Navegación en Velero por la Antártida. Para hacernos una idea anexamos un pequeño extracto de las "Crónicas de Jesús Calleja (Blog)"

....La tormenta sigue arreciando y es increíble como nos escoramos, cuando de repente una fortísima ráfaga de viento, el barco se inclina tanto, que alcanza mas de 50 grados de escoraje, y nos tira de la cama, arrojando todos los objetos por todas partes. Inmediatamente me digo que algo raro a pasado, cuando viene corriendo Any la ayudante del capitán y nos dice que nos volvamos a poner la ropa de agua, tenemos grandes problemas.

Nos vestimos después de la alarma general, y al subir al puente me resulta dificil describir lo que vi...

Estábamos completamente inclinados, las velas se habían soltado y estaban desarboladas, enganchadas por todo el barco, las olas del mar pasaban de lado a lado del barco, la nieve lo cubría todo, y no se veía nada, excepto nuestro barco iluminado por los focos de los mástiles.

El capitán se afanaba al timón, amarrándose como podía pues el barco ahora esta tan inclinado que no somos capaces de sujetarnos.

Su cara lo decía todo, estamos fuera de control.

El viento era constante de 180 kilómetros por hora ¡¡con rachas de 220 Km. /h ¡¡. La estación electrónica no tenia fallos, era verdad, la presión había bajado a 943 milibares y se había convertido en la fuerza de un huracán, pero en la Antártida.
Al soltarse las velas, y enredarse por el barco, estas se hinchaban escorando al limite de lo soportable por la estructura, llegando a meterse literalmente en el mar, al igual que la proa de nuestro velero....

Fuente: Blog de las Cronicas de Jesús Calleja

lunes, 23 de febrero de 2009

Despedida... (por Miguel Motas)

CRONICA DE LA VUELTA DE LA ANTÁRTIDA
Al final partiremos por la tarde, por la mañana recibimos la visita de Jesús Calleja y el equipo de aventureros, el relato que nos hacen de su noche es espeluznante, de hecho hay algún herido por cortes al intentar deshacerse de las velas. Nuestra medida del viento era de 80 nudos ya que el anemómetro no mide más, era su máximo, desde el barco midieron más de 200 km/h, lo cual es algo que explica lo sufrido esa noche y los daños que todos observamos.


Durante esta mañana hace un día despejado y realizan la grabación de nuestra base entrevistándonos sobre nuestras actividades científicas, de repente... a lo lejos viene una zodiac, no sé por qué razón salgo a recibirlos y veo que me saludan desde ella… simple cordialidad pensé,… SILVIA… era ella, viene con una dotación del barco que baja a compartir una paella que nos hacen de despedida, a la que por supuesto se apuntan los aventureros de la cuatro. Nos fundimos en un abrazo, y esta vez hago yo de anfitrión enseñándole “mi base”. El día es muy bueno y distendido compartimos una gran paella pero indefectiblemente llega la hora de partir, últimas llamadas, tensa espera, nervios contenidos… al final nos despedimos en la playa, por supuesto es sentida ¿nos volveremos a ver? Ha sido la familia, los amigos… durante estos ¿dos meses? Es duro, pero cada cual lo lleva como puede… Tras estar esperando un rato en el Barco, llega la hora de partir al atardecer, es todo un coqueteo de las nubes con el sol, un atardecer sangrante, rojo carmesí, precioso pero lacónico… nos despide en nuestra salida por los Fuelles de Neptuno, aquí sí que eres consciente de que abandonas la Isla, como es tradición brindamos en toldilla con champagne para garantizar nuestra vuelta a la Isla, hay silencios, miradas perdidas… es duro. Sin tregua, nada más salir el mar nos devuelve a la cruda realidad, no hay concesiones para melancolías… la Antártida siempre te exige el máximo ante cualquier cambio, no hay tiempo para relajarse, todo se mueve, menudo Drake se vaticina.


No fue tanto, la primera noche fue durísima, hubo que cambiar el rumbo hacía Malvinas para evitar tanto balanceo, llegamos a registrar escoras de 43º (olas entre 8-10 metros), eso ni en cama es de digno soporte. Tras esa noche la cosa se normalizó y no fue un mal Drake.


En Ushuaia todo es nuevo, árboles, coches, móvil, dinero… incluso me conmociona ver niños… todo es adaptación. Ante el segundo Drake con éxito, nos dan un diploma… rehúso del privilegio de ponerme el pendiente, pero sin remedio culmino un deseo… fumo en pipa.

Fotos: Silvia Jerez y Miguel Motas.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Tensa espera huracanada… (por Miguel Motas)

Después de tener todo arreglado, sólo queda una sucesión de pequeñas cosas que no tiene fin. Colgamos los carteles que hemos elaborado con la distancia hacia nuestra tierra, es extraño ya que todo el mundo lo ha puesto en la dirección equivocada ¿o no? Llega la hora de despedir a un gran contingente de compañeros que se van antes en el barco, ya que desde Rey Jorge tomarán el vuelo. Entre ellos van Bismarck y Amós, Amós lo veremos a Ushuaia, pero a Bismarck ya no... la despedida es dura, besos, abrazos, unos con más lágrimas que otros, los cuales las aguantan en su interior intentando mantener al máximo posible la compostura. La despedida con mis amigos es breve, incluso seca... pero muy intensa y sentida, es como una especie de acuerdo tácito, parte de mi experiencia antártica se va indefectiblemente con ellos...duele.


Ayer estuvimos todo el día de espera, preparamos maletas, cerrando todos los arcones con el material de investigación, etc. Por la tarde Jesús y yo estiramos las piernas acompañando a los compañeros de fauna intermareal a Fumarolas, era de lo poco que me faltaba por ver. La fumarola emite gases sulfurosos, al tocar el suelo arde, es una sensación imponente de la fuerza de la naturaleza. Vemos muchos lobos marinos, alguno se nos encara hasta hacernos correr por la playa, también vemos crías jugando, como casi todos los benjamines son preciosos de admirar y graciosos en su comportamiento.
La tarde era buena, pero en cuestión de 10 minutos ingresa una niebla en la Bahía acompañada de frío y viento, la vuelta es desagradable y al subir la marea, nos cuesta sobremanera atravesar el canal que une la Bahía al Lago Irizar, las botas de agua son una nimia defensa frente a la corriente helada, al final lo conseguimos.

La tarde noche es épica, ese viento va incrementándose hasta cotas que no habíamos presenciado, los dos remolcadores argentinos que por la tarde estaban en la Bahía tienen que dejar el fondeo por lo mal que está el mar, no pueden salir de la Bahía por los Fuelles de Neptuno con ese temporal, se dedican a dar vueltas por la Bahía. Dos veleros sufren, uno de ellos con el aventurero Jesús Calleja, que realiza programas de aventura para Cuatro y que pretendía venir a vernos, también tiene que dejar el fondeo por el fuerte viento y oleaje que se está instaurando. El buque Las Palmas no puede entrar por la misma razón, por la radio captamos la tensión de maniobras rápidas e improvisadas que tienen que coordinar sobre la marcha.

Por la noche da miedo, llegamos a vientos de 80 nudos (140 km/h), el módulo de vida tiembla, vemos volar placas metálicas de la remodelación de la base, un big box sale volando delante de nuestros ojos, se cae la antena de transmisiones a punto de golpear uno de los vehículos, nuestro iglú se empieza a desmontar y pierde partes de la estructura que aparecerán a cientos de metros de la Base... la Isla nos quiere despedir dejando claro lo que puede ser la Antártida, infunde respeto por no decir miedo.
Ha sido una noche larga pero afortunada para nosotros cuando el velero nos comenta lo que ha sufrido. Durante el infierno nocturno han perdido el radar, las antenas, han roto las velas... nos lo cuentan por la radio exhaustos, no han pegado ojo y han temido por su vida, les ofrecemos toda nuestra ayuda, con semejante panorama se cancela la visita por hoy. Por la tarde amaina con lo cual Las Palmas podrá entrar y está previsto que mañana por la mañana embarquemos.
Fotos: Miguel Motas.